Hace tiempo que salieron, pero son dos de esos juegos flash que sacan una sonrisa en mi rostro y me hacen pensar que no todo está perdido en el mundo de los minijuegos de internet. Y es que, harto ya de tonterías varias como tener una granja en Facebook o el Plantas contra Zombies que tan fuerte ha pegado, The Last Stand es un juego de verdad, entretenido e incluso adictivo; con una historia (muy clásica y sencilla, he de admitirlo) que guiará a nuestro personaje de camino a una ciudad mientras se las ve contra las hordas de mordedores.
