…y que encima te vean.
El invento, llamado Bloomframe, no deja de ser ingenioso, pero, si los inventores, los Holandeses “Hofman Dujardin Architects“, sólo se han atrevido a probarlo en un primero a pie de calle (y si no mirad los reflejos de la gente que camina a la altura del balcón), yo no voy a probarlo viviendo en un undécimo.
Además, tened en cuenta que el suelo no deja de ser el cristal que usabas de ventanal; con los que es un producto especialmente recomendado para personas con vértigo o mujeres con minifalda.
Eso sí, le daría un toque muy futurista a la ciudad si empezáramos a crear edificios que se mueven y modifican en función de nuestras necesidades concretas. Imaginad los edificios girando cual cubo de rubik para evitar moverse más de la cuenta o cambiar de vecino.