Satanás o Satán es el término por el que las religiones abrahámicas designan a una entidad suprasensible que representa la encarnación suprema del Mal. Al parecer, Internet es el término por el que los gobiernos designan a una entidad suprasensible que representa la encarnación suprema del Mal.
Como si del salvaje oeste se tratara, Internet creció desde el desorden y el desconocimiento. Al igual que el lejano oeste expandió la frontera de los Estados Unidos de América, Internet expandió la frontera de la comunicación. La frontera, en la historia de los Estados Unidos, es un concepto que ha sido descrito cómo:
“La frontera es aquel lugar donde la civilización puede avanzar a costa de lo salvaje. Es una delgada línea geográfica donde lo viejo y lo nuevo, lo conocido y lo desconocido se encuentran y se ponen límites”.
Si hacemos una mirada retrospectiva de Internet comprobaremos que la definición de frontera no dista tanto de la realidad actual de la red de redes. Internet, un conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas de alcance mundial, masivo, sin límites, popular, incontrolable.
JESS3 / The State of The Internet from Jesse Thomas on Vimeo.
Vídeo visto en Microsiervos.
Pero ARPANET, que en 1967 fue el refugio de los nuevos exploradores, se convirtió, en los 80, en sede de aventureros, buscatesoros y delincuentes. Con el paso de los años apareció un nuevo grupo en la red, los turistas; apareció la seguridad y el caos se estabilizó.
Aun así, las personas que ansían el poder y el control de Internet son incansables y después de las muchas demostraciones e intentos nos encontramos la absurda actuación del gobierno Italiano que ha declarado culpables del delito de incumplimiento del código de privacidad a dos de los que fueron dirigentes de Google en Italia.
Pero volvamos al principio de esta historia, concretamente a mayo de 2006. En Turín se grabó un vídeo en el que cuatro estudiantes abusaban de un joven autista. El vídeo fue subido a Google Vídeos y, en poco tiempo, se convirtió en uno de los más vistos en Italia, alcanzó el número 28 en el ranking y, durante los dos meses que el vídeo estuvo disponible, se contabilizaron unas 5.500 visitas.
El vídeo fue retirado de Google Vídeos el 7 de noviembre de ese mismo año. Por si esto fuera poco, Google colaboró con las autoridades para ayudar a localizar a los culpables, quienes fueron condenados a 10 meses de servicios comunitarios.
La historia podría haber terminado aquí, pero tres años más tarde, el gobierno italiano exige responsabilidades a Google. David Carl Drummon (actual vicepresidente senior), George de los Reyes (jubilado) y Peter Fleitcher (responsable de la estrategia de privacidad para Google Europa) han sido declarados culpables del delito de incumplimiento del código de privacidad. Arvind Desikan (reponsable del proyecto Google Video en Europa) ha tenido más suerte y ha sido absuelto de todos los cargos.
La pena, de seis meses de cárcel, no tendrá que ser cumplida por los imputados debido al modelo de justicia italiana. Pero Google ha anunciado que recurrirá la sentencia y Marco Pancini ha declarado que con “este suceso se vulnera la libertad sobre la que se fundamenta Internet”.
La verdad es que esta sentencia es como condenar a un fabricante de cuchillos de cocina porque uno de sus artículos se utilizó en un asesinato. Esperemos que se frene esta actuación por parte del gobierno ya que, de lo contrario, podría suponer una puerta abierta para atacar a cualquier persona que ofrezca servicios a terceros, desde foros y blogs hasta programas de P2P.