El inmenso y amplio mar
Se estremece con su contacto.
Sus ondulantes dibujos
Recuerdan su invisibilidad.
Desde los brotes de una joven plantaA las ramas de un anciano árbol
Todos se mueven sin remedio
Al son que marca su aliento.
La arena del desierto,Que soporta el calor del día,
Muda su casa de lugar
Por donde pasa el Harmattan.
Y las altas nubes,Esponjosas e inalcanzables
Sólo pueden ser domadas
Por el jinete invisible.
Pero la montaña no,La montaña permanece impasible
Ante la furia y la fuerza
Del viento intocable.
Poema inspirado en los Haiku
escrito por Beñat Bustamante Aranguren
Septiembre de 2007
