No, no me refiero a la película (ni la más reciente, la de 2008, ni la de 1996), tampoco me refiero a un vídeo gracioso de Youtube (como la conspiración anterior), ni tan siquiera a una leyenda urbana (recordemos “Polybius”). Me refiero a la conspiración (ADVERTENCIA: La palabra conspiración la aporto yo) a la que hace mención José Antonio Campoy, director de la revista Discovery DSALUD.

Gripe A
Y es que la última conspiración a la que nos están sometiendo tiene nombre de equipo: A. ¿Cuáles son las grandes mentiras de la Conspiración A?:
1.- Es absolutamente falso que por sí sólo el A-N1H1 pueda provocar la muerte de una persona sana.
2.- La gripe A es mucho menos peligrosa que la gripe estacional.
3.- La vacuna no ha demostrado ni su eficacia ni su seguridad. Se han saltado todos los protocolos por lo que no se puede saber exactamente cuál será el resultado.
4.- Los antivirales no previenen la infección. Ni de la gripe A ni de la común. Además pueden ser perjudiciales para quien los consume.
5.- Si la gripe A es una pandemia tan terrible, ¿por qué la OMS no la declara un problema de salud pública mundial y autoriza la fabricación de medicamentos genéricos para combatirla? Porque todo esto se trata de un puro negocio.
Pero, no es la primera vez que somos engañados por las grandes empresas farmacéuticas. Estas empresas ganan nuestro dinero con el miedo como arma y, cuando es necesario, compran nuestro silencio. La inmensa mayoría de ellas han sido ya llevadas a los tribunales acusadas de multitud de delitos.
Hace pocos días se hacía pública la noticia de que el grupo Pfizer ha tenido que comprometerse a pagar una cifra récord de más de 2.300 millones de dólares (1.615 millones de euros) para evitar un juicio por la venta fraudulenta de algunos de sus productos.
La noticia en El Correo Digital.